Hotel Radisson Blu Royal, Bruselas

La impresionante arquitectura de la Grand-Place


La Gran-Place se encuentra en el corazón de la encantadora ciudad de Bruselas. Es una joya arquitectónica repleta de edificios de estilo barroco y gótico. Este Patrimonio Mundial de la UNESCO tiene muchas arterias que conducen a calles y callejones cercanos donde encontrará una infinita variedad de tiendas, cafés, bares y recuerdos.

Eventos y festividades
La plaza funcionaba originalmente como un mercado de comerciantes y está en uso desde el siglo XIII. Aún hoy es un lugar de reunión principal para lugareños y visitantes. El calendario está repleto de eventos durante todo el año, por ejemplo conciertos, festivales y mercados de flores. Quizás el más destacado sea la alfombra floral. Cada dos años, la Grand-Place se cubre exactamente con eso: un mar de millones de coloridas begonias con la forma del tema del año.

La Navidad es igualmente encantadora en esta plaza. La iluminación transforma los edificios de estilo gótico gracias a un fantástico espectáculo de luces, coreografiadas al ritmo de la música. También es el lugar donde se ubica el árbol de Navidad y el nacimiento de la ciudad. A solo unas calles de distancia encontrará también mercados festivos tradicionales con delicias locales a la espera de ser degustadas.

Refrigerios en la Grand-Place
Lo mejor que puede hacer en Bruselas es buscar un café o bar para degustar néctar belga y ver la vida pasar. La cerveza se encuentra en el corazón de la cultura de este pequeño país, que dispone de más de 450 variedades entre negra y rubia rebosantes de sabor, por ejemplo, de cereza o frambuesa. Las botellas y vasos forman parte de esta fascinación y podrá encontrarlas en todas las formas y tamaños. Los cafés y bares que abarrotan la bulliciosa plaza Grand-Place son el lugar ideal para hacerlo.

Cuando coma y beba hasta quedar satisfecho, explore la Maison du Roi, también conocida como Kings House o Broodhuis, o el ayuntamiento y el Museo de la Ciudad. El último alberga el original icono de la ciudad: el Manneken Pis.

Para explorar la Grand-Place, el  es el punto de partida ideal. Se encuentra situado a solo 500 metros de distancia y está cerca de muchas de las otras atracciones famosas de la ciudad.